Tratamiento Facial con Botox

El tratamiento con Botox consiste en la aplicación de inyecciones ultra finas que inyectan la toxina botulínica en el músculo que está debajo de la piel. La toxina actúa directamente sobre el músculo, relajándolo. De esa manera las arrugas faciales desaparecen brindando un aspecto más joven a la piel.

Este procedimiento no requiere anestesia. La aplicación de Botox dura entre 10 y 15 minutos y una vez terminado, te retiras del consultorio sin marcas ni vendas. Tampoco necesitas períodos de reposo y puedes volver a tu rutina diaria de manera inmediata.

Una aplicación de Botox en España cuesta de media unos 300 euros, aunque el precio final dependerá de las zonas que desees tratar y la clínica en la que realices la aplicación.

El tratamiento con Botox es seguro, rápido y fácil. Cabe destacar algunos puntos importantes.

  • El Botox se utiliza para quitar arrugas y líneas de expresión del entrecejo y la frente, y las patas de gallos (arrugas faciales que se forman cerca del ojo). También se se estudia su aplicación en las arrugas del cuello y en las arrugas faciales que se forman cerca de la boca.
  • La toxina botulínica inyectada en pequeñas dosis causa la inactividad del músculo (por eso no se perciben las arrugas). Es necesario que la aplicación sea exacta, para que afecte únicamente al músculo que se desee tratar y se puedan mantener así los rasgos naturales del rostro.
  • El efecto de la aplicación dura de 4 a 6 meses. Después de los primeros tratamientos, las arrugas son menores y es más fácil combatirlas.
  • El tratamiento con Botox se hace efectivo pasadas 24 – 48 horas desde la primera aplicación.
  • El tratamiento de Botox es reversible y temporal. Si después de la primera aplicación decidieras no continuar con las inyecciones de Botox, al cabo de unos 6 meses, la piel volvería a su estado natural.