Riesgos, peligros y efectos secundarios
La aplicación de Botox es un tratamiento médico cuyo objetivo es eliminar las arrugas de la cara para alcanzar el rejuvenecimiento facial. Cuando se practica de forma correcta, la aplicación del Botox no implica riesgos o peligros importantes. Los principales riesgos y efectos secundarios son:
- Cefaleas y náuseas temporales
- Inflamaciones leves seguidas de hematomas en las zonas donde se inyectó Botox (que desaparecen a las 2 semanas). Estos síntomas pueden ocultarse fácilmente con maquillaje.
- Reacción alérgica al Botox.
- Hormigueo y entumecimiento en la zona en la que se aplicaron las inyecciones.
- Presión arterial alta.
- Zona de las cejas y párpados caídos (estos efectos desaparecen a las 2 ó 3 semanas).
- Síntomas similares a los de la gripe.
- Cambios de sensibilidad cutánea en la zona inyectada.
- Paralización de algún músculo cercano a la zona inyectada (como consecuencia de una mala aplicación del Botox).
- Pérdida de expresión facial. Si se provocase este efecto, podría durar de 5 a 6 meses, que es el tiempo que hace efecto la aplicación del Botox.
