¿Cómo prepararte para una aplicación de Botox?

Una aplicación de Botox no exige realizar estudios previos exhaustivos como sí exige la cirugía estética. Aún así, los profesionales recomiendan seguir una serie de pautas para impedir que aparezcan efectos secundarios después de la aplicación. Estos consejos son:

  • Evitar cierta medicación. No se deben tomar ni aspirinas, ni antinflamatorios ni vitaminas dos semanas antes del tratamiento. Si se toman, se corre el riesgo de que salgan manchas o un posible problema de coagulación de la sangre.
  • Evitar determinados alimentos. Aunque no es necesario realizar una dieta previa ni acudir en ayunas al tratamiento de Botox, los profesionales recomiendan no consumir ni alimentos ni bebidas que tengan efectos vasodilatadores como son el café, las bebidas alcohólicas y los alimentos extremadamente picantes.

Si al iniciar un tratamiento de Botox se siguen determinadas recomendaciones, los efectos secundarios serán muy poco frecuentes.

  • Se debe de elegir un buen profesional. El dermatólogo o cirujano plástico que inyecte el Botox debe ser una persona especializada y con experiencia. Una mala aplicación del producto podría paralizar algunos músculos y provocar el párpado caído.
  • Realizarse estudios clínicos antes de empezar el tratamiento. Este tipo de análisis sirve para que el médico sepa cuales son tus características y pueda determinar si el Botox es el tratamiento más indicado para ti.
  • Informar al médico sobre cualquier medicación que se esté tomando. La probabilidad de que aparezca un efecto secundario adverso se reduce considerablemente si el paciente proporciona un listado de los medicamentos que ha tomado y las enfermedades que padece y ha padecido (los antecedentes médicos completos) antes de iniciar el tratamiento con Botox.